Ante la controversia que ha generado la intención de construir un aeropuerto en Bávaro, Higüey, La Altagracia, el presidente CEO de Grupo Puntacana, Frank Rainieri, habló sobre el tema por primera vez.
Entiende que la propuesta de construir un aeropuerto nuevo no obedece a ningún tipo de ordenamiento, ni estrategia económica, sino el deseo de particulares.
Su posición se enfoca en la falta de viabilidad que significa el levantamiento de dicha estructura, sin considerar diversos factores expuestos ante el programa radial La Revuelta de la Mañana, transmitido por la estación Kool 106.9 FM.
Rainieri considera que en el lugar donde se piensa construir afecta directamente al Aeropuerto de Punta Cana, debido a que los aeropuertos tienen diferentes rangos y los mismos deben tener una distancia considerable que no afecte ni uno y otro.
Aclara que los aeropuertos no crean flujos de turismo, sino tienen una buena demanda de número de habitaciones y puso el ejemplo de la reducción en la llegada de visitantes desde los aeropuertos de Puerto Plata y Samaná.
Lo único que pasaría si se llega a construir el aeropuerto de Bávaro, y si es eficiente, que parte de los vuelos que llegan al aeropuerto de Punta Cana se vayan para el de ellos, dijo.
Aclaró que muchos consideran que el aeropuerto de Punta Cana es una mina de oro para esta familia y sostuvo que no, ya que el 70 por ciento de los ingresos que genera la llegada de visitantes por ese aeropuerto se queda en el Estado dominicano.
“Los que hacen ese comentario tenían en sus manos el 80 por ciento del tráfico en República Dominicana sin pagar impuestos. Este fue Aeropuertos Dominicanos (AERODOM). Cuando lo tenían en sus manos movían 3.4 millones de pasajeros y cuando lo vendieron 2.7 millones, mientras ellos bajaron nosotros subimos”, sostuvo en la entrevista resaltada por Nancy González.