Desde hoy Brasil exigirá PCR negativo a quienes arriben a sus aeropuertos
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El Gobierno de Brasil decretó que desde hoy 30 de diciembre será obligatorio contar con un test PCR negativo realizado hasta 72 horas antes para poder arribar desde el exterior a cualquier aeropuerto del país.
La medida se dispuso a pesar de que el propio presidente Jair Bolsonaro pidió no imponer nuevas restricciones y negó la existencia de una “segunda ola”.
Pese a que el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro; y su flamante ministro de Turismo, Gilson Machado Neto, solicitaron expresamente a los estados y municipios no imponer nuevas restricciones a los viajes durante las Fiestas y la temporada de verano, y negaron además la existencia en el país de una “segunda ola” de contagios de COVID-19, el mandatario decretó la obligatoriedad de contar con un test PCR negativo para ingresar al país.
En efecto, de acuerdo a la medida del Ministerio de la Presidencia, publicado en el Diario Oficial, desde el 30 de diciembre será requisito ineludible para pasajeros brasileños y extranjeros contar con una prueba negativa realizada hasta 72 horas antes de arribar a cualquier aeropuerto del territorio nacional.
“El viajero de procedencia internacional, brasileño o extranjero, tendrá que presentar a la aerolínea responsable por su vuelo, antes del embarque, un documento comprobando la realización de examen de laboratorio RT-PCR, para rastreo de la infección SARS-CoV-2, con resultado negativo/no reactivo, realizado como máximo 72 horas antes del embarque”, establece la norma.
Los viajeros que deseen ingresar a Brasil por vía aérea también tendrán que firmar una Declaración de Salud del Viajero, en la que se comprometen a cumplir las medidas sanitarias impuestas en el país para frenar el avance de la pandemia.
Quien no cumpla la exigencia podrá ser deportado o repatriado, así como responsabilizado civil, administrativa y penalmente.
Además, en el decreto se prorroga por otros tres meses la norma que prohíbe la entrada en Brasil de extranjeros por las fronteras terrestres o fluviales, con excepción de los venezolanos que deseen pedir refugio en el país.